Mini Roadster
Mientras que desarrollar un descapotable sobre la base de un coche de dos volúmenes como el Mini, queda bien, pero no es un prodigio estético, lo que pide un coche para que resulte impactante cuando realizamos su versión cabrio, es que sea un tres volúmenes. Los grandes descapotables, no terminan justo por detrás de la capota. La carrocería acaba en un maletero y sus líneas así se suavizan.
Esto es lo que le sucede al Mini Roadster. Al partir del especial y también extraño Mini Coupé, que recientemente ha sido lanzado en el mercado español. La capota del Roadster, de accionamiento eléctrico, sí que podemos decir que es un sombrero a mejor una moderna boina. Pero descubierto, su aspecto es de primer nivel. A esto también contribuye, y no poco, que estemos ante un vehículo de dos estrictas plazas. Este sacrificio también ha sido necesario en un vehículo de tan escasas dimensiones.
Más compacto y deportivo
El Mini Roadster es 20 mm más bajo que el Mini Cabrio, lo que unido a sus diferentes proporciones en todos los sentidos, le permite adoptan un diseño especialmente deportivo y compacto. Mide 3.734 mm de longitud, aunque la versión Cooper es más corta, 6 mm, y la Cooper Works, algo más larga, 24 mm. Tiene una anchura de 1.683 mm con una altura de 1.390 mm, también con escasas diferencias en el caso de las otras dos versiones, Cooper y JohnCooper Works. Su distancia entre ejes es de 2.467 mm. Las dos barras antivuelco de acero inoxidable y la presencia del alerón trasero, que se sitúa en posición a partir de 80 km/h, hacen el resto. Su maletero es de unos respetables 240 litros de capacidad.
Técnicamente mantiene las constantes del Coupé sobre el que se apoya completamente. Para que su comportamiento se mantenga en los niveles de agilidad previstos, continua con un esquema de suspensiones y tarados basado en la rapidez de reacciones de un kart, aunque en la última generación del Mini One esta característica se ha matizado. Como el coupé, lleva dirección asistida electromecánica, control dinámico de estabilidad, DSC, control de tracción, DTC, y control electrónico del bloqueo del diferencial, EDLC opcional, de serie en el Mini John Cooper Works Roadster.
Utilizará los motores de gasolina y gasóleo más potentes de la gama. Los de gasolina serán de 211, 184 y 122 CV. Alimentados por gasóleo podremos elegir el Cooper SD con 143 CV, que pensamos no tendrá mucha demanda en un vehículo tan especial y carismático como el Roadster. La versión más potente de 211 CV alcanza una velocidad máxima de237 km/h, con 6,5 segundos en pasar de 0 a 100 km/h.Consume una media de 7,3 litros. Para los interesados, estará disponible a principios del año que viene, pero seguro que en BMW ya están dispuestos a apuntar los pedidos.



















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